PARDILLA – HÁBITAT Y MORFOLOGÍA

PARDILLA – HABITAT Y MORFOLOGIA

Índice
  1. Introducción a la pardilla
  2. Hábitat natural de la pardilla
    1. Distribución geográfica
    2. Condiciones preferidas del hábitat
  3. Morfología de la pardilla
    1. Dimorfismo sexual
    2. Adaptaciones al medio
  4. Conclusiones sobre la pardilla

Introducción a la pardilla

La pardilla (Chondrostoma miegii) es una especie de pez dulceacuícola perteneciente a la familia Cyprinidae. A menudo pasa desapercibida entre las especies fluviales, pero es un indicador clave de la salud de nuestros ríos y arroyos. En este artículo, exploraremos en detalle su hábitat y morfología.

Hábitat natural de la pardilla

La pardilla prefiere los cursos de agua con corrientes moderadas y fondos de grava o piedra donde pueda buscar alimento. A continuación, se destacan los aspectos más importantes de su hábitat:

Distribución geográfica

Esta especie es autóctona de la Península Ibérica, con una presencia notable en ríos del norte y centro de España. Su distribución se ha visto afectada por diversas amenazas ambientales, reduciendo su población en ciertas áreas.

Condiciones preferidas del hábitat

Las pardillas requieren aguas limpias y bien oxigenadas, siendo altamente sensibles a la contaminación y al cambio en los parámetros físico-químicos del agua. Especies como estas contribuyen a la detección de problemas ambientales en los ecosistemas fluviales.

  • Temperatura del agua: Entre 14° y 20°C.
  • PH del agua: Ligeramente alcalino.
  • Vegetación: Zonas con vegetación ribereña.
  • Estructura del cauce: Fondos de gravas y cantos rodados.


Morfología de la pardilla

La pardilla presenta una serie de características morfológicas distintivas que la hacen fácilmente reconocible entre los peces de río. Algunas de estas características son:

  • Cuerpo: Alargado y ligeramente comprimido lateralmente.
  • Color: Tonalidades que varían entre el gris y el marrón con reflejos dorados.
  • Aletas: Aleta dorsal y anal cortas y de posición posterior.
  • Tamaño: Puede alcanzar hasta los 25 cm de largo.

Dimorfismo sexual

Si bien no es muy acentuado, el dimorfismo sexual existe en la pardilla. Durante el periodo reproductivo, los machos presentan tubérculos nupciales en cabeza y aletas, mientras que las hembras, generalmente, tienen un abdomen más redondeado.

Adaptaciones al medio

La pardilla ha desarrollado adaptaciones que le permiten sobrevivir en su medio. Por ejemplo, una boca en posición ínfera, que le facilita la alimentación en el fondo del río, y un cuerpo hidrodinámico que le permite nadar contra corriente con eficiencia.

Conclusiones sobre la pardilla

La conservación de la pardilla implica la protección del delicado balance ecológico de nuestros ríos. Su estudio y preservación son fundamentales para garantizar la biodiversidad y la calidad del agua de los ecosistemas dulceacuícolas ibéricos.

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